Entrevista a Narcis Boter Jaume, ilustrador y cantante de Stained Blood.

Comenzamos un nuevo proyecto dentro de las entrevistas a personajes del metal con algo realmente esencial en este mundo de riffs, graves, densidad, mugre, pesadez, enfermedad, sentimiento y lucidez musical: el diseño gráfico y la ilustración. Ambos campos, evidentemente, ligados al rock y al metal en general. Y nos encontramos ilusionadísimos en Reigns The Chaos, pues pensamos que puede ser un gran empujón principalmente para los artistas invitados y sus carreras artísticas. Pero también se piensa en ustedes, los seguidores, por supuesto, intentando ofreceros más y mayor contenido de calidad con el que hacer esta web más grande y un lugar cada vez más esencial (cosa que se espera conseguir).

Una nueva ventana que se abre desde la que podremos ser enamorados e impactos por el arte de los diseñadores gráficos e ilustradores que pasen por aquí independientemente de su técnica, pero que siempre estén ligados, como se ha dicho, al rock y metal en todas sus vertientes -que es lo que aquí más interesa-. Un mundo donde el arte gráfico, donde lo visual en general, a día de hoy, manda en la comunicación como en cualquier otro campo. Por ello, las portadas de discos, como los carteles para ilustrar las giras de bandas, se han convertido en un referente mundial de mucho peso en nuestra cultura, llegando actualmente a ser importantísimo tanto para la propia banda, como para el que compra dicha música. Y es que es mayúsculo como ha crecido este sector, bien con sus stand en festivales de música -o no- exclusivamente dedicadas a la cartelería musical, exposiciones de trabajos de diseñadores por diferentes ciudades, como la compra online en las tiendas de dichos artistas, arrastrados desde sus redes sociales, o revistas y proyectos dedicados íntegramente al ilustrador o diseñador del rock y el metal. ¡Alucinante!


Para comenzar dicho periplo visual -y musical-, qué mejor que hacerlo con una persona estupenda, amable y un ilustrador de los grandes, porque ya lo es. ¡Menudo trabajo el suyo! Lo podrido y macabro manda. El gore y el bizarrismo están a la orden del día en sus trabajos. Lo cafre, los detalles maximizados, líneas, doom metal, black, crust, y todo un mundo de enfermedad, caos y desorden mental, son sus señas de identidad.

A continuación, Narcis Boter Jaume, que nos cuenta muchísimas cosas súper interesantes, regalándonos así, una entrevista jamás soñada.


Entrevista a Narcis Boter Jaume, ilustrador y cantante de Stained Blood

Presentación

Empecé, como muchos, intentando copiar cómics o ilustraciones que me gustaban. En mi caso, estaba obsesionado con las ilustraciones que aparecían en los codex de Warhammer, eso fue lo más, eran súper oscuras y súper crueles. Demonios empalando soldados imperiales, enormes monstruos desmembrándolo todo… Una burrada para mis 10-11 años. A partir de ahí y hasta ahora, no he dejado nunca de encontrar un rato para hacer algún garabato. También me molaba un montón escribir relatos cortos de terror súper cutres y así lo complementada todo ilustrando.

Más tarde me di cuenta que mi interés narrativo tenía una única solución e intenté hacer cómics. Fallé estrepitosamente porque no tenía ni idea de organizar la acción ni mis ideas, y al final eran como secuencias sin sentido de dibujos gore.

Así fueron pasando los años y mi interés se mantuvo con los cómics, películas y libros de terror. La fantasía y la magia, todas esas cosas que seguro también le han flipado a muchos jóvenes. Aunque suene súper tópico, creo que todo esta allí.  Como muchos de mis colegas, me sentía fascinado por todo lo macabro y jodido, porque parecía peligroso y estaba prohibido y mal visto.

La progresión natural de niño a adolescente heavy se sucedió con éxito y a los 16 empecé un grupo de metal con unos compañeros. El dibujo pasó a ser más anecdótico en contraste con la música, que fue lo que hacía tiempo me estaba pegando más fuerte. Pero claro, con la música llegó un nuevo mundo gráfico: los artworks, pósters, logos, todo la imaginería asociada a ciertos géneros. Eso era un redescubrir el dibujo al mezclarlo con la música y ver la consonancia entre ambos.


Entrevista

 

¿Cuáles fueron tus primeros pasos en el mundo de la ilustración? ¿Qué recuerdas como primeros trazos en el papel?

El dibujo ha sido una parte esencial de mi vida desde que era pequeño. Mi padre y mi tío dibujaban y me familiaricé rápido con todo eso. Empecé dibujando en el colegio con mis amigos y ya entonces, obsesionados con la fantasía y la épica medieval, hacíamos nuestras versiones de cartas Magic y copiábamos las ilustraciones de los libros del ejercito de Warhammer. Un par de amigos y yo nos pasábamos las horas del patio dibujando y mirando imágenes. Esas imágenes crueles de demonios, estandartes de piel humana y asedios con maquinaria de guerra súper desproporcionada, nos daba la vida. ¡Nos fascinaba! Esa fue una época muy primeriza pero muy importante para mí. Más tarde intenté dibujar algunos cómics o poner textos a mis ilustraciones, como pequeños relatos. ¡Ahí empezó todo! Como primeros trazos en el papel recuerdo muchos guerreros, muchos pinchos y hachas y muchas cabezas rodando por el suelo.

¿Desde ese mismo momento, y aún siendo tan joven, te sientes ya atraído por el gore, terror, fantasía, magia…?

La verdad es que sí. Pero recuerdo que en esa época, en la primaria, a la mayoría de mis amigos nos encantaba todo eso. Ya lo recibíamos en los dibujos de la tele, con series de anime súper violentas y salvajes. Eramos fanáticos de El Señor de los Anillos, que entonces eran pelis de estreno. El cine fue una de las principales causas. Mi madre siempre me dio vía libre para mirar pelis de terror o cine más o menos chungo en casa, y por algún motivo, quedé absorbido por toda esa imaginería. Todo eso nos generaba una morbosidad brutal. Alien, El Exorcista, Frankenstein, El día de la Bestia, las tenía grabadas en VHS, y joder, ¡era material prohibido! Luego, en primero de la ESO, me compraron una cámara de vídeo y rodábamos un montón de cortometrajes los fines de semana, todos súper gore. Como éramos pocos, uno hacía de asesino o monstruo, y los demás, morían todos un par o tres de veces con ropa distinta para simular más gente, jaja. Era una pasada, nos lo pasábamos genial y todo ese mundo cafre se iba gestando en mí, poco a poco.

¿Cuándo empiezas a ver y a asociar el mundo del metal con el de la ilustración?

Para mí el metal siempre ha ido de la mano de la ilustración y el arte. Es un género con una pegada visual tan fuerte que no pueden separarse el uno del otro. Ya desde el principio, la música te llega de la mano de un montón de imaginería oscura y brutal. Fue más tarde, a raíz de las portadas mas perturbadoras, cuando me interesé realmente por ese aspecto gráfico. Portadas donde todo estaba derretido, desmembrado y era surrealista, macabro y retorcido.

Cuando te adentras por primera vez en el mundo del metal y descubres, gráficamente, todo lo que hay dentro: artworks, pósters, logos…, ¿qué piensas?

Pienso en lo bien que quedaría todo ese material en las paredes de mi habitación, jaja.

Entonces no comprábamos muchos discos, porque soy de un pueblo de Gerona tirado en medio de la montaña donde no llega nada, y tampoco teníamos un duro. Internet era todo entonces, o sea, que el aspecto visual de todo nos llegaba en pantalla. Comprábamos fielmente la Metal Hammer cada mes y cruzábamos los dedos porque los pósters molasen. Pero eso era todo. Eso es un aspecto que me jode un poco, porque creo que el arte gráfico mola experimentarlo en formato físico, en papel, ya sean pósters, discos, vinilos, lo que sea. En ese sentido creo que mi generación ha vivido un vacío de experiencia, porque íbamos ultra saturados de contenido gráfico y todo era en pantalla. Estábamos súper insensibilizados al poder y el valor artístico de dichas imágenes.

¿Han sido las portadas de discos de metal el condicionante para que entendieras esta música de otra forma?

¡Totalmente! Las portadas para mí eran importantísimas, condicionaban totalmente el modo en que entendía a los grupos; su propuesta, lo que transmitían… Por ejemplo, uno de los primeros discos de death metal que escuché fue el Tomb of the Mutilated de los Cannibal Corpse. Esa portada, con su cunilingus postmortem me sigue pareciendo una burrada a día de hoy. Sin ser excesivamente gore dentro del género, incluso diría que es de las más soft, pero por trazo, color y contenido, me parece una súper aproximación a lo lúgubre y vomitivo del disco. Igual me pasó con las portada de collage del Reek of Putrefaction. Ahí aun no entendía el grindcore, pensaba que era música para enfermos y a la vez eso me llevaba a intentar escuchar más música de ese palo. Era en plan, ¿quién en su sano juicio compone estas movidas? ¿Cómo puede hacer esto una mente normal? Y la portada te decía exactamente lo mismo.

Uno de los aspectos que más me molaba era que tenía para todos los gustos, cada género con sus clichés visuales. Y luego estaban esos grupos que se salían con propuestas mucho mas personales y elaboradas, que para mí, tenían mucho mas mérito creativamente. Aunque ahora estoy en una especie de regresión garrula donde me da igual cuan creativo seas. En mi portada me mola que haya algo podrido, satanizado o sodomizado.

¿Qué primera portada -o portadas- recuerdas que te causara un mayor impacto su diseño/ilustración? ¿Por qué?

¡Uf!, entonces era súper impresionable, había un montón de portadas que me flipaban. Todas las de Cannibal Corpse, esas seguro, en especial la del Butchered at Birth y la del Tomb. También recuerdo con mucho amor la cucaracha/Cristo del Purification Through Violence de Dying Fetus. O las portadas de Costin Chioreanu para Grave. Bueno, la del Burial Ground y Endless Procession of Souls, me encantaron por su estilo mucho más cercano al cómic, no tan guarro ni violento, pero siguiendo la formula del death metal; amalgama de cosas orgánicas con un ojo por aquí y un tentáculo por allá, pero con un trazo mucho mas definido.

¿Crees que las mentes de ilustradores o diseñadores con trabajos tan salvajes y enfermos, están amuebladas, o por el contrario, tiene uno que tener la sesera algo más abierta a otros mundos?

¡Uf!, cada uno sabrá lo suyo pero seguramente la tónica general sea de gente con la cabeza amueblada con facilidad para explorar esos otros mundos a su antojo. Al final son mundos simbólicos, fantásticos, como una visión cinematográfica de todo. La mentalidad de cada artista le lleva a aproximarse naturalmente a ciertos temas, en el caso del metal hay una fascinación por la muerte con la que cada uno se puede relacionar de un modo diferente.

Hay portadas muy chungas con mucho contenido simbólico y lecturas artísticas mas allá del morbo y otras que solo buscan eso, ser lo mas destroyer del sector.

¿Cuál fue tu primera banda, tenemos sabido que eres músico, y que significó musicalmente, pero, sobre todo, qué te hizo ese momento el descubrir artworks de otras bandas y cómo se gestionaba todo eso?

Mi primera banda fue Doomination. Eramos los cuatro jevis de mi pueblo, Sant Hilari Sacalm, intentando hacer una especie de death metal ultra básico con riffs más bien punkis. Musicalmente éramos una caca pero acabamos tocando un montón y nos los pasábamos genial. Empezamos con 15/16 años, en un entorno de cero actividad musical y con unos referentes tan dispersos y una identidad tan poco formada, que lo que hacíamos, acabó siendo original. Fueron unos años brutales porque a raíz de ese grupo, empezamos a conocer otros grupos de la zona y montamos bolos con gente a quienes admirábamos un montón. Todo ese tiempo con el grupo fue paralelo a nuestra maduración, tanto personal, como musical, como gráficamente para mí. Entonces hacía dibujos sobre las canciones, diversos logos alternativos, portadas para demos que nunca salieron, etc. Pinté todo el local de ensayo con las letras y los dibus sobre nuestras canciones. Cosas así. Era todo infra-amateur, y a la vez, lo sentíamos muy muy auténtico. En ese momento los artworks de otras bandas eran material que yo iba acumulando como referentes gráficos aunque no había mucho más. No nos planteábamos sacar nada en formato físico, solo hacíamos bolos.

Entrevista a Narcis Boter Jaume, ilustrador y cantante de Stained Blood

¿Qué papel a día de hoy, crees que juega la ilustración o diseño gráfico en el mundo del rock y metal en general?

Creo que es parte imprescindible del producto de marketing en el que se ha convertido toda actividad artística y cultural. La imagen solía ser la carta de presentación, un aspecto que reafirmase el contenido de ese producto. En el caso del metal; su agresividad, violencia, los aspectos a destacar de su propuesta, ya fuese ocultismo, fantasía, exuberancia glam o vomito punk. Pero ahora vivimos unos tiempos donde la situación se ha desbordado y esa premisa de reafirmación del contenido musical ha pasado a ser uno de los puntales principales incluso por encima de la propia música. Creo que ese tipo de corrupción es fruto de nuestro presente de consumo masivo y de cultura del envoltorio. Hay un montón de grupos comerciales que  directamente parecen marcas de ropa.

Por otro lado, muchos grupos han hecho un buen uso de este fenómeno y han generado un aspecto visual súper identificable y acorde a su propuesta musical, consiguiendo así algo mucho más completo. Por ejemplo, antes de escuchar Electric Wizard, tenía claro que me gustase o no su música, ya me gustaba todo lo que les rodeaba. Su contenido gráfico, títulos, referencias a la cultura del cine de terror y oculista y el rollo setentero satánico, me fascinaron desde el principio. Después los escuché y ya reafirmé mi amor por ellos. Veo en ellos un buen ejemplo de la importancia del  diseño en la música y de cómo hacer un buen uso de ello.

 

¿Cuáles fueron tus primeros trabajos o artworks para bandas?

El primer disco de Doomination fue mi primer artwork ‘real’. Luego perseguí a algunas bandas colegas para que me dejasen hacer sus portadas y así hice la de Khaos of Death, un grupo de Brutal Death del Vallés. De eso hace bastante. La verdad es que siempre he publicado mis dibujos en las redes y la gente sabía que yo dibujaba, pero no trabajé para bandas hasta hace relativamente poco. Concretamente, durante mi año final de carrera cuando me lo pidieron los Ósserp (que eso fue lo más). Después de eso he estado haciendo bastantes curros (bastantes en relación a lo desconocido que soy fuera de mis circulos de colegas).

¿Qué te inspira o influye para trabajar? ¿Cuáles son tus referentes?

Mi inspiración es obviamente la música, pero, sobre todo, el amor por su faceta más humana, de la relación entre la gente que nos mueve el mismo rollo. El hecho de que alguien cuente conmigo para participar en su proyecto musical con mi propia visión artística, es la caña. Estoy súper agradecido con aquellos que han confiado en mí para hacerlo. Eso es lo que me inspira para trabajar.

Después de ese chute de motivación y alegría inicial pues me pongo unos discazos y a darle caña.

Sobre mis referentes…, así mezclados y citando unos pocos pero, siempre presentes, podrían ser: Charles Burns como un súper imprescindible del uso de la rotulación y el entintado más pulido. Costin Chiroeanu, por su visión onírica a la vez que macabra y su aproximación a la música extrema desde un arte mucho más soft. Vberkvlt, el pavo que hace esos dibus ultra podridos como las portadas de Dragged Into Sunlight o Trap Them. Harry Clarke que es el referente obvio para todos los ilustradores de lo oscuro. Y en el terreno del metal muerto más clásico, pues Cesar Valladares, que por proximidad y bueno rollo es a quien he seguido mas últimamente, sobre todo cuando intenté desenvolverme mejor en eso de trabajar más podrido, más death metal clásico.

Entrevista a Narcis Boter Jaume, ilustrador y cantante de Stained Blood

Tus gustos musicales por entonces y ahora, ¿han sido y son de vital importancia para poder afrontar estos trabajos y los venideros?

Mis gustos musicales han cambiado bastante, como he cambiado yo y como ha cambiado mi entorno. Cuando empecé la universidad y vine a vivir a Barcelona, se abrió un abanico enorme de nuevas propuestas musicales, conociendo gente que me descubrió nuevos géneros, la posibilidad de experimentarlos en directo y tocar en bandas. Aunque de todos modos la bandera siempre ha estado en el metal extremo.

Para mí es importante currar para grupos que me gusten de verdad. Hasta ahora he tenido la suerte que los pocos trabajos que he hecho en este sentido han sido para grupazos, poniendo el artwork a material musicalmente brutal. Generalmente tralla grind, death o doom. O sea, que sí, mis gustos son importantes porque es por ellos que he intentado dirigir mi curro hacia esos géneros.

¿Qué estilos musicales son los que más machacas a diario?

¡Ough!, cada día y cada estado de ánimo me llevan a escuchar una cosa u otra. Últimamente le estoy dando bastante al crust, me engorila un montón y es genial para combatir la violencia y la sensación carcelaria de la ciudad. Aunque mi predilección es lo lento y la pesadez. El doom supongo. El Death Metal me encanta, pero las secciones a medio tiempo son lo que me flipa más. Al igual que el black, cuanto mas doomero sea, mejor. Pero bueno, esta pregunta la respondería diferente cada tres días, jaja.

¿Qué ha significado hacer la brutal portada del segundo álbum de Ósserp?

¡Wah!, eso fue infinito para mí. ¡Fue lo más! Estaba en clase cuando Dani (guitarra) me lo propuso por el face, miré el móvil y casi me caigo de la silla. Ósserp [entrevista aquí] eran y son uno de mis grupos favoritos dentro y fuera del panorama peninsular. El Sant i Sutge [reseña aquí] lo teníamos reventado de escucharlo, y cuando me lo propusieron, sentí toda la felicidad a la vez que todo el miedo y la responsabilidad. A los cinco segundos había dicho que sí, que lo hacía. Aún no lo había procesado pero, joder, eran los Ósserp. Además, la portada del Sang i Sutge, era obra de Andreu Matallana, uno de los grandes de la ilustración y el tattoo de Barcelona y un referente total. Al final fue una experiencia genial, los había visto varias veces en directo, pero cuando quedamos y les enseñé mis propuestas y lo hablamos todo, vi que eran gente súper humilde y con quien fue súper fácil trabajar.

Entrevista a Narcis Boter Jaume, ilustrador y cantante de Stained Blood

Tengo entendido que tienes más trabajos underground, ¿cuáles son esas bandas agraciadas por tu cabeza y mano?

Agraciado me siento yo cuando esas bandas me contactan, pues no son muchas. Pero aparte de Ósserp y mis trabajos anteriores, hice la portada de Senglar (thrash del Montseny), unas camisetas para Metalfetamina y unas para Godbox Records, el sello que lleva el bajista de los Moksha (¡check it out!). Ahora mismo he acabado la portada de Tempestat, un grupo de Hxc/crust/sludge catalán que lo van a reventar segurísimo con el discazo que sacarán. También he acabado la de Fvnestö, con un doom potentísimo, con secciones lúgubres, épicas y pesadísimas. Y también hice la de Abraham Grindcore, que fueron uno de mis primeros curros y con quienes estoy súper agradecido porque esos si que iban a ciegas totalmente confiando en mí.

¿Qué significa para ti que las bandas quieran tu arte en su música?

Es lo máximo. Me da la posibilidad de aportar mi granito de pus a algo mucho mayor que es la capacidad creativa y el talento de personas con proyectos brutales. Es la realización total.

De este mundo gráfico metalero, ¿qué es lo que más te apasiona? ¿Te centras en una sola técnica o no dejas de indagar y probar para conseguir una gran y más firme línea de trabajo?

Lo que más me apasiona de la gráfica metalera es que por lo general trabajas escenas . Escenas explícitas, en el sentido de que hablan por si solas de acciones muy concretas y generalmente brutales. Sacerdote invocando deidad monstruosa, cabra fornicando con monja. Son como cuadros, como piezas de arte con un sentido propio, que a además complementan la música.

La verdad, no tengo muy definido mi propio estilo y no tengo suficientes trabajos como para ver hacia dónde está yendo. Me centro en la tinta, en el detalle, la podredumbre y lo cafre. Pero desde allí se puede hacer más o menos recargado, visualmente más accesible, o dejarte ir y darle al horror vacui. Por ejemplo, en la portada de Fvnestö, veo un avance compositivo en relación a la de Abraham Grindcore siendo las dos del mismo estilo.

Por otra parte cuando cojo la libreta y hago mis dibujos por placer, suelo hacer menos guarrería y un estilo más sobrio, macabro, pero mas cercano al cómic que también es una de mis grandes aficiones.

Entrevista a Narcis Boter Jaume, ilustrador y cantante de Stained Blood

¿Estás metido en algún proyecto importante ahora mismo?

Artísticamente ahora mismo tengo un par de encargos, uno para un grupo de grindcore, y otro para uno de doom. (¡Ueee!).

Aunque el proyecto principal ahora mismo es entrar a grabar el primer disco de Stained Blood, banda en la que canto. Stained Blood son un grupo de BCN con un rodaje importante, dos discos a la espalda y cierta notoriedad en el panorama. Hace un año aproximadamente mi compañero David y yo (ambos de Bloodhorn, el grupo psoterior a Doomination), entramos como cantante y guitarrista. Eso es todo un reto, no solo por las expectativas de la gente (que me importan menos) sino por mi participación creativa en el grupo, haciendo una propuesta musical inicialmente alejada de lo que ellos, como  yo,  solíamos hacer, pero con muchísimo potencial para que sea un discazo tremendo. Eso sí es un reto, salir de la zona de confort y aportar lo que pueda de mi corta trayectoria con gente que ya los tiene pelaos de girar y tocar en directo y hacer música realmente buena. Además, el artwork de ese trabajo también está en mis manos y puedo decir que está siendo todo un reto en mayúsculas.

¿Para qué bandas o bandas te gustaría trabajar y por qué?

Me gustaría trabajar para un montón de bandas. Realmente me gusta trabajar para las bandas de aquí, las que he visto en directo y he podido conocer a sus integrantes y hablar del tema haciendo unas birras. Me molaría currar para el cafrerío de A Tomba Oberta, Canibal Ferox, o Cruz, pero también me gustaría trabajar con grupos que me obligasen a salirme de mi dinámica de podredumbre, manteniendo mi estilo, pero sin estancarme.

¿Qué consejo darías a toda persona que quiera dedicarse al mundo de la ilustración o diseño enfocado principalmente al mundo del metal?

Pues la verdad no lo sé. Creo que ahora mismo yo necesito unos cuantos de esos consejos, jaja. No me estoy dedicando a ello lo suficiente como para responder algo claro. En mi caso la promoción online ha sido en Instagram, aunque allí cuelgo sobretodo tatuajes (mi otra vertiente del dibujo con la que estoy empezando ahora). Supongo que si conociese a alguien que esta empezando, estaríamos en las mismas. En mi caso el tema es ir a bolos, ver las bandas y vivir esta movida, y luego , si haces algo que a la gente le mola, las propuestas surgen con naturalidad, como algo entre colegas. En esos encargos hay mucho amor y si a partir de ahí, te haces un book y todos los trabajos molan lo suficiente, supongo que lo demás es autopromoción a saco y esperar que suene la campana. Espero que funcione así, sino lo llevo claro, jaja.

 

Nómbrame al menos tres diseñadores o ilustradores que los consideres TOP? 

  • Vberkvlt: o Justin Bartlett. Ese tío es la leche. Su estilo es ultra personal, identificable y a mi personalmente me fascina. Es como si hubiese reinventado la portada podrida haciendo un mix entre una técnica muy depurada de trazo hiper minucioso con formatos bastante grandes para generar un nuevo estilo de podredumbre gráfica. El resultado es muy muy jodido.

 

  • TheRedBoarsDaughter: Es una chica que hace un revisionado del arte románico catalán llevándolo a su terreno. Bueno, en realidad ella hace sus dibujos adoptando esa estética pero es algo que va mas allá, es algo genuino. Con temas tanto musicales como cotidianos, todo adopta un aura simbólica brutal, a veces próximo al grabado y otras al fresco. Lo bueno es que solo tiene 22 tacos y lo va a petar segurísimo.

 

  • David Tejero. Tatuador. Ergo dibujante, pero mas allá de sus láminas y proyectos artísticos varios, el tattoo es su campo principal. Si hablamos de tattoos, hablamos de diseño y ese tío es brutal. Su estilo adopta una estética que no sabría definir de línea fina y elegante acercándose al grabado y con un montón de contenido simbólico, surrealista, y que de algún modo, parece que surja de una mitología propia. Su arte es un culto a lo oculto y bizarro hecho con extrema elegancia.

 

Recomiéndanos una banda y un tema (no tiene porqué ser de la misma banda)

La banda NAVAJAS AUTOMÁTICAS, y el tema que estoy escuchando ahora es Spiritual Plasma Evocation, de Inquisition, y me parece una pasada, así que ahí se queda.

¡¡¡Merci!!!


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