Red Eye – “Tales From The Days Of Yore” (2019)

Red Eye - "Tales From The Days Of Yore" (2019)

Valoración

8 Instrumentalización
8 Calidad
8 Densidad/emoción
8

Uno no deja de sorprenderse, la verdad, con el sonido de algunas bandas, sobre todo, cuando es el primer trabajo de la formación. Y digo esto, porque aquí, con la reseña de hoy, sucede de nuevo este milagro musical. Los antequeranos Red Eye, con su debut, Tales from the days of yore, editado por Alone Records , consiguen en solo seis pistas -cargadas de minutos, eso sí-, contar de forma mágica y fabulosa, bellas historias de antaño donde la música consigue emocionar. No vean cómo suenan las guitarras, menudos riffs de principio a fin tan sosegados, psicodélicos y perseverantes. Entre tanto riff, entre tanto juego de cuerdas con guitarras y bajo, se escapan sonidos de emoción, haciendo al oyente, recapacitar con su vida, incluso. Desde el primer momento, se ve y se nota que las composiciones y elaboraciones de las mismas, son de notable hacia arriba. La mezcla de stoner (de la rama dura) y doom de estos cuatro chicos: Ángel Arcas (batería), Pablo Terol (guitarra y voz), Antonio Muriel (bajo) y Antonio Campos (guitarra y voz), es de haberse empapado muy bien dos estilos, donde cada vez, cuesta mucho más encontrar cosas realmente buenas y destacables.

Red Eye - "Tales From The Days Of Yore" (2019)

Nada más comenzar, el primero de los temas, “Encounter”, corte que pasa de los nueve minutos, ya deja clarísimo por dónde irán los derroteros del resto del álbum. Riffs pesados, pegadizos, rozando la psique, y, abrazando, por supuesto, las profundas y suaves melodías que harán que uno hasta se enternezca. Las voces, acordes a la música, sirven para empujar al oyente al fango de una música, de un tema, que los catapulta bien altos nada más llegar. Comienzo que reúne todo lo que se debe de tener para triunfar y punto. Momentos más duros y secos, por otros más tiernos y enloquecedores. Y así, con la hemoglobina revolucionada, y aún sorprendidos, entra “BHC”, sesgando la cara con una guitarra sucia, a la que rápidamente, se sumará bajo y batería para estos, marcar bien los tiempos, y, nuevamente, una dupla vocal, gritando, pero también hablando, de cómo hacer las cosas. Siete minutos de más stoner/doom de calidad, de pesadez y temblores geológicos. Terriblemente buenos los riffs que nos acercan al final del tema. Asombrosamente delicioso el sabor a piedra y los golpes que se nos pega contra ella segundo tras segundo. Minutos musicales, donde esta historia que quieren contarnos, ya empieza a gustar bastante.

A mitad del camino, se nos cae un muro encima llamado “Azathoth”, y no hay maquinaria capaz de rescatar tanto los cuerpos como los sentidos, pues los afectados por tal demolición, serán incapaces de volver en sí, mental y físicamente. Menudo hormigón armado son las guitarras y bajo por aquí. Tela del telar, los baquetazos del que se encuentra atrás. Ojo con los gritos de sus culpables. Atención, a cómo por el minuto cuatro, se hace casi el silencio, donde solamente se podrán escuchar unos leves punteos -igual es la máquina en la superficie intentando levantar…-, pero no, se llega al seis (minuto), y se vuelve a caer otro muro sobre el oyente presidido por una voz enrabietada, jodida y dolida por lo sucedido. Tres temas y tres sopapos en toda la cara para el que se enfrente a esta mole salida del megalítico. En “Hall of the slain”, todo parece cambiar, atisbar algo de alegría, pero es mentira, es un error, sigue habiendo profundidad y densidad en su instrumentalización y voces. Ocho minutos en los que el ritmo parece estar un poco por encima de sus predecesoras, dándole otro cariz -y matiz- al asunto. Igualmente, Red Eye, siguen a lo suyo, y lo que acaban de hacer, les va a salir bien caro. ¡No se puede debutar tan a lo bestia, hombre! Como decía, este corte lleva media marcha más hasta poco más del minuto tres, ahí todo se vuelve al ritmo lento y machacón de lo conocido (posiblemente, sea aquí donde mejor se encuentre cada uno de sus componentes, en todo su confort musical, creo yo).

Red Eye - "Tales From The Days Of Yore" (2019)

Terminar se termina, incluso mejor que se comenzó. “Yagé“, quinto de los temas, son otros ocho minutazos de bellísimo y contundente mestizaje musical del que les he hablado, con una elaboración y ejecución, fascinante.  Nada más que su comienzo, ya vale todas las horas de guardia a la luz de la luna y el helor de tiempos que se apagan con cada uno de sus acordes, riffs y ondas rítmicas. Maravilloso entrante de sibilina psicodelia con todas las partes de la banda en un estado de máximo esplendor. De lo suave y calmado a lo duro y enfurecido. ¡Fantástico! Las composiciones de Red Eye, son de calle, lo mejor de la banda. El concepto musical es de alta costura. Para rematar este final, nos vamos con unas olas, “Waves“, que moldean los sentidos, como lo han hecho durante todo el disco, siguiendo un patrón muy marcado y reconocible: guitarras de contundencia considerable, riffs que alisan el pelo, a lo flequillo Trump, vamos; un bajo, que te hace la cimentación de toda Andalucía en dos segundos, y un batería, que, rompiendo parches desde el megalítico, alcanza la era de seres futuros indomables.

Mucha calidad, muchísima más bien, diría yo. Sonoridad emotiva, densa, llena de mensajes, unos cargados de rotundidad, otros de psicodelia, y otros, de tiempos mejores. Red Eye se ha marcado una meta muy alta y ojalá la consigan con todos y cada uno de sus trabajos, porque estaremos esperando para disfrutarlos.


Red Eye links

Sello discográfico (comprar álbum)

Escrito por
Más sobre David López

Black Putrefaction & Crucivomitorial Gorebutcher [split] (2009)

Descripción El goregrind más salvaje y descomunal que te vayas a encontrar...
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguridad * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.